Niños: ¿Por qué hacen rabietas

Los niños pequeños por naturaleza tienden a ser egocéntricos, a creer y sentir que el mundo gira a su alrededor sin mayor límite, desean tener y acceder a todo lo que quieren, en el momento en que lo quieren, no saben esperar, no tienen paciencia ni tolerancia.
 Esta realidad está además acentuada y marcada por el hecho de que no tienen interiorizado el concepto de tiempo, ni la capacidad de pensar en los deseos y necesidades de los demás, en las reglas y acuerdos que están planteados para atender la necesidad de todos y no solo de ellos.
Por esta razón, ante cualquier límite o negativa, pueden sentirse muy mal, ofuscarse y sentir la espera o la negativa como algo muy injusto y terrible; realmente no logran entender por qué no se les atiende inmediatamente en sus deseos. Además, en muchos casos, no cuentan con herramientas para manejar o controlar su malestar.
La falta de tolerancia de los niños está relacionada con la creencia de que la vida deber ser fácil, cómoda e inmediata.  Y en el desarrollo de esta creencia están, en muchos casos, involucrados los padres que adoptan una actitud permisiva, facilista, que atiende los deseos de sus hijos con prontitud y sin límites con la falsa creencia de que es una manera de amar y atender bien, sin hacerlos sufrir.

De este modo los niños no logran controlar ni aplazar sus deseos, se limita la capacidad de escucha cuando el discurso del adulto demanda de ellos comprensión y tolerancia. Por lo tanto, tampoco están preparados para perder de un modo constructivo ni para modular sus esfuerzos, ni luchar por sus metas y objetivos.
Es en esta coyuntura que se instalan los berrinches, pataletas y reacciones sobredimensionadas, y las actitudes confrontativas e incluso desafiantes, ante situaciones cotidianas que los niños tendrían que ir haciendo frente como un modo constructivo e ir avanzando, creciendo emocionalmente y fortaleciéndose con cada reto.
Share on Google Plus

About ARGEy.Proux