Cuidados del pie diabético durante el verano

Frente a las altas temperaturas, el pie diabético requiere de mayores cuidados para evitar ampollas o lesiones que puedan gangrenarse.

Una diabetes mal controlada puede conducir al pie diabético, que a nivel mundial es la primera causa de amputaciones.

El endocrinólogo Herald Manrique Hurtado explicó que el pie diabético se caracteriza por la pérdida de la sensibilidad. De allí que en el verano se deba poner especial cuidado frente a las altas temperaturas. 

"El pie diabético no percibe el calor, solo lo siente cuando tiene ampollas. Puede tener una agua 2 a 3 días dentro, pero la persona no lo siente; solo se da cuenta cuando está hinchado, inflamado o hay probablemente una gangrena", señaló. 

Indicó que también la persona experimenta deformaciones como juanetes y callos. Además, puede presentarse un pie seco o que suda mucho. 

Manrique Hurtado recalcó que el calor no es un problema para el diabético controlado. En cambio, para el descontrolado sí supone un riesgo, porque lo deshidrata más y lo predispone a que suba la glucosa. "Puede ir a emergencias con un coma diabético, y hay que hidratarlo por vía endovenosa y darle grandes volúmenes de líquidos", comentó.

"La edad es un factor primordial para diabéticos en el verano", anotó el especialista, al indicar que los pacientes de la tercera edad son más vulnerables a la deshidratación, por lo que aconsejó una buena hidratación de preferencia con agua, en lugar de jugos o bebidas dietéticas que tiene una carga alta de fructosa. 

Cuidados del pie diabético: 

- Evitar superficies calientes. 
- Evitar caminar descalzo.
- No usar sandalias que expongan al pie a lesiones accidentales, más aún si hay presencia de juanetes y callos que puedan abrirse. 
- Debe haber una higiene continua y una revisión diaria de la planta del pie. 
- Las uñas deben ser cortadas en línea recta y si al paciente le falla la visión, es mejor que lo haga alguien con experiencia. “Una lesión en pacientes crónicos, podría volverse en gangrena”. 
- En el caso de un pie seco, la hidratación debe ser de forma continua y diaria. “La vaselina líquida es lo más económico e inocuo. Además, hay que evaluar si el paciente no es alérgico a cremas”. 
- Si el pie suda mucho el secado debe ser permanente, porque la humedad es caldo de cultivo para los hongos. Usar gasas y evitar las cremas. 
- Usar medias de algodón sin elástico. 
- Usar zapatos blandos y de talla adecuada, no apretados ni holgados. 
Share on Google Plus

About ARGEy.Proux